Matar eso que nos mata

¿Verdad que hay ocasiones en que uno quiere morirse? Es que a veces todo está tan patas arriba en nuestra vida que, en esos instantes, uno llega a creer que el “descanso eterno” es la mejor medicina.
Yo fui uno de esos y no me apena decirlo. Pasó unos años atrás. Las puertas de mi vida, una tras otra, se fueron cerrando, y todos mis intentos, pataleos y lloriqueos para recuperar lo se me escapaba de las manos, resultaron totalmente inútiles.
Lo fui perdiéndolo todo: trabajo, casa, carro, crédito, reputación y estuve a pocos pasos de perder también mi libertad. Sí, la vida, tan caprichosa e indomable, a veces se ensaña con uno y uno apenas atina a decir: ¿Y yo qué hice? ¿Por qué a mí?
A mí la vida me iba dando señales, pero yo “me hacía el maje”. No me sentía a gusto con la vida. Y, aunque era un profesional con varias carreras a mi haber y un muy buen trabajo, mi vida tenía cada vez menos sazón y más desazón.
A nuestra vida siempre llegan verdaderos maestros. Eso sí, algunos disfrazados de sujetos que vemos como energúmenos, para encargarse de hacernos la existencia a cuadritos, de pisotearnos, de hundirnos, de hacernos morder el polvo, para obligarnos a decir entre morir de a poquitos o aprender a vivir de verdad. Yo me gané la rifa y me encontré unos así.
Yo me aferraba con desesperación a todo lo que ingratamente se me iba escapando de las manos. ¡Es que me había costado años construirlo y no era justo!
Un día de tantos me di por vencido, renuncié a luchar, acepté que lo había perdido todo y que ahora no tenía nada, absolutamente nada.
Ese fue el comienzo de algo mágicamente extraño. Saber que ya no tenía nada más que perder me hizo sentir tan libre, tan liviano. Les parecerá loco, pero empecé a sentirme muy bien. Ya no había nada que cuidar, nada que rescatar, nada que proteger. Ya no había ataduras.
Ese día comprendí que uno debe morir a muchas cosas, personas, situaciones y etapas de la vida, si de verdad quiere volver a vivir. Tenemos que aprender a soltar los apegos a eso que hemos ido construyendo porque si no lo hacemos nos convertimos en prisioneros de nuestra propia jaula.
Ese día fue un parteaguas, marcó un antes y un después. Ese día volví a nacer. Han pasado tantas cosas maravillosas, mágicas y sorprendentes desde que decidí soltar ese pasado. Entendí que los atascos en nuestro interior, provocan atascos en todo nuestro derredor y que solo dejando ir volvemos a vivir.
Y en ese perder, nos toca perder también el miedo a la muerte, a la propia y a la de los nuestros. Es el reto de disfrutarlo todo y a todos, pero sin aferrarnos a nada ni a nadie.
Hoy, años después de esa experiencia agridulce, pero llena de sabiduría, miro hacia atrás y sé que siempre todo está bien, que todo entraña un propósito maravilloso que muchas veces, en medio de nuestra ofuscación no logramos ver.
Y, bueno, meses atrás, como parte de esto que amo hacer de compartir técnicas y experiencias de crecimiento con tantas personas, decidí crear el taller vivencial MORIR PARA VIVIR, inspirado en eso que la vida me enseñó.
Comparto con quienes nos acompañan a ese taller, herramientas fáciles, pero muy efectivas, para volar hasta donde anidan nuestros grandes sueños.
Más que técnicas, me gusta compartir con quienes me acompañan a mis talleres, eso que a mí me ha funcionado para ir reinventando mi vida, para darle sazón, para encontrarle siempre un significado maravilloso.
Este taller lo estaré impartiendo en Casa Namasté, nuestro lugar de crecimiento ubicado en las montañas de San Isidro de Heredia, en un rinconcito lleno de una naturaleza mágica, que invita al encuentro con nosotros mismos en lo más profundo de nuestro ser.
¿Te gustaría acompañarme? Te prometo una experiencia que impactará profundamente tu vida. Estaré compartiendo este taller el próximo sábado 5 de mayo de 9:00 am a 5:00 pm. Tiene un valor de solo 30 mil colones y tendrás más de ocho horas de actividades, materiales, desayuno, almuerzo, coffee break y certificado de participación. Encontrémonos. Escríbenos al 8704-7903 y te reservaremos tu espacio.

Por |2018-04-25T18:59:05+00:00miércoles 25 abril, 2018|

About the autor:

Arturo Alvarez
Arturo Alvarez es periodista, escritor, coach, motivador y programador neurolingüístico. Es uno de los conductores del programa radial HOY TOCA SER FELIZ, que se transmite todos los sábados a las 10:00 am. por Teletica Radio 91.5 FM.